Melodia sin letra: Capítulo 3

Capítulo Tres

Los cinco integrantes se sentaron en varias partes del sofá seccional en la sala de Changmin, los niños estaban en el suelo en el centro del círculo. Changmin inició el ritmo y Jae estableció la nota, cada voz entró y se mezcló. Habían pasado el día en el estudio de vuelta a aprender la combinación de sus voces. Cada uno de ellos había cambiado, madurado, pero todavía se fusionaban perfectamente. Ahora estaban entreteniendo a los niños con canciones de Disney, al estilo de TVXQ.


Hanuel reía y aplaudía mientras terminaban una versión tonta de ‘Les Poissons’ de La sirenita. Jaejoong se levantó, inclinándose ante los aplausos. Changho lo agarró de sus jeans. —¿A dónde vas?

—Le prometí a Yoochun hacer su postre favorito por ser un buen chico, y tengo que ir a terminarlo —Jaejoong le dio un guiño a Yoochun, y por el rabillo del ojo, vio a Yunho ceñir el entrecejo.

—¿Puedo ayudar? —preguntó el niño de cuatro años.

—Hmmm... —Jaejoong arrastró las palabras—. No estoy seguro. Involucra fuego. Vas a tener que preguntarles a tus papás.

Changmin rió. —Como si pudieras detenerlo ahora. ¿Qué tal si te ayudo en tu ayuda, Changho?

Jae sospechaba que Changmin estaba tan ansioso por jugar con el pequeño soplete como lo estaba su hijo. Le había sorprendido que Changmin tuviera uno cuando se lo pidió hacía unas horas. A medida que el trío se dirigía a la cocina, otra canción sonó, Yoochun estaba sentado en el piano con Haneul en su regazo.

Para el acompañamiento de ‘Parte de tu mundo’, Jaejoong esparció azúcar de vainilla en la parte superior de la gruesa crema que había hecho justo después del desayuno. Había estado haciendo frío todo el día, así que sacó los moldes justo antes de la cena. Con una ligera capa de azúcar caliente, Jae puso a Changmin y al hijo de este, a caramelizar la crème brûlée, mientras que adornaba cada postre con crema batida, fresas frescas y menta. Y para cada uno de los niños y Yoochun, utilizó bayas para hacer caras sonrientes.

No tuvieron que llamar dos veces a los demás para que se les unieran a la mesa, los niños chillaron de alegría por los rostros de bayas y crema dulce. El chillido de Yoochun fue menos exuberante, y Jae y Junsu compartieron una sonrisa por la bobería de su compañero de cuarto.

*****

Yunho se sentó frente a Jaejoong, observándolo juguetear con Yoochun con un trozo del postre. Su propio postre estaba delante suyo, intacto. Sabía que debía de estar delicioso, pero el resplandeciente y amoroso jugueteo por parte de esos dos, creó un nudo en su estómago. Había tenido eso con Jae, y lo dejó pasar. Saber que él mismo era responsable por empujarlo a los brazos de Yoochun, no hacía que doliera menos.

Yoochun pintó la mejilla de Jaejoong con un dedazo del postre —de Junsu—. Él no desperdiciaría el suyo. Junsu protestó fuertemente, tratando de recuperar su postre robado por Yoochun. Los niños chillaban por los adultos que estaban teniendo una guerra de comida mientras que sus padres se reían, y Yunho se sintió como si estuviera parado fuera de la ventana en el frío, con la cara pegada al cristal.

Jaejoong hizo su silla hacia atrás para escapar de las agitadas extremidades de Yoochun mientras Junsu atacaba. Deslizando un dedo por su mejilla, Jae llevó la dulce crema a su boca, lamiendo hasta dejarlo limpio. El estómago de Yunho dio un vuelco, esta vez pasando del deseo a los celos. Quería atraer a Jaejoong a su regazo y limpiarle el rostro a besos para luego lanzarlo a su habitación y utilizar su postre intacto para pintarle cada parte de su cuerpo. Se removió incómodo en su silla, tratando de cambiar la posición de su erección.

«No voy a poder dormir esta noche». Tal vez ejercitar arduamente lo agotaría. Intentando no llamar la atención, Yunho empujó su silla hacia atrás y llevó su plato a la cocina. Antes de colocarlo en el mostrador, probó un sólo bocado, cerrando los ojos mientras degustaba el dulce sabor en su lengua.

*****

Jaejoong vio salir a Yunho con su postre intacto, preguntándose cuál era el problema. Cuando Yunho no regresó después de varios minutos, lo siguió hasta la cocina, encontrando únicamente al postre. «Tal vez está enfermo». Cubriéndolo, lo puso en el refrigerador y se fue a ver cómo estaba él.

Revisó primero la sala, el estudio y el gimnasio, diciéndose a sí mismo que el hecho de que a Yunho no le gustara el postre no significaba que él estuviera enfermo. Yunho estaba, obviamente, en muy buena forma, y uno no tiene un cuerpo así comiendo crème brûlée.

Las luces estaban encendidas en la casa de huéspedes, pero nadie respondió a su llamado. Al abrir la puerta, asomó la cabeza, hablando en voz baja. —¿Yunho?

No quería violar la privacidad de Yunho, pero estaba preocupado. Tocando en cada una de las habitaciones, llamó y luego entró hasta que llegó a la pequeña cabaña. Sin saber en dónde buscar a continuación, apagó la luz y se dirigió al otro lado de la oscura habitación. En la puerta, chocó con un firme torso desnudo. Reconoció a Yunho de inmediato y su cuerpo respondió al instante.

—¿Qué? —Los brazos de Yunho lo rodearon, evitando que ambos cayeran. Extendiendo la mano, presionó el interruptor en la pared—. ¿Jae...?

Las manos de Jaejoong, las cuales se habían alzado cuando ellos tropezaron, se extendieron por la suave piel. No podía dejar de acariciar los firmes músculos, eran diferentes a cuando estaban juntos, pero tenían una sensación familiar. —Estás tan frío... y húmedo —añadió mientras sus dedos rozaban la parte superior del traje de baño de Yunho—. Dime que no estabas nadando con esta temperatura.

Yunho vio a Jaejoong, con su mirada tan intensa que Jae sintió que se quemaba, el calor que irradiaba se esparció a través de su cuerpo para instalarse en su ingle. Quería con desesperación presionar su erección cada vez mayor en la cadera de Yunho, sin importarle un comino lo mojado o frío que él estuviera. De hecho, quería usar su boca para calentarlo. Antes de tomar una decisión consciente, inclinó la cabeza y su boca se cerró sobre un pezón, calentando con su lengua la carne arrugada. Yunho respiró hondo y lo aplastó contra la pared. Sujetándole la cabeza con sus fuertes manos, alzándolo para darle un beso casi brutal.

Todo en Jaejoong se rindió. Sus rodillas cedieron, la fuerza de Yunho era lo único que lo mantenía en posición vertical. Tenía los ojos cerrados y los brazos enroscados alrededor del cuello de él, necesitando un ancla en la habitación que se arremolinaba. Gimiendo profundamente, separó las piernas y un muslo de Yunho se deslizó entre ellas para apoyarse contra la pared. Cuando los labios de Yunho se retiraron de un tirón en busca de necesitado oxígeno, los ojos de Jaejoong se abrieron lo suficiente para ver todos los deseos reflejados en su rostro. —Por favor... —susurró, presionando sus cuerpos aún más cerca y halando su cabeza hacia abajo para continuar el beso.

Yunho oprimió de nuevo el interruptor, apagando las luces. Sin preocuparse por los sonidos de rasgados, pataleó para deshacerse del traje de baño y despojar a Jaejoong de su suéter y pantalón de mezclilla mientras caminaban hacia atrás a la cama. Jaejoong contuvo la respiración cuando al caer sobre el colchón la piel helada de Yunho se juntó con la suya casi febril. Curveando las piernas alrededor de Yunho, las movió de arriba abajo, creando fricción para darle calor, sus manos hicieron lo mismo con la espalda. Gimió al sentir que el pene de Yunho crecía entre los dos, cada vaivén de sus caderas enviaba rayos de placer a su ingle. —Diablos. Oh, por favor... —coreó, esperando terriblemente que Yunho tuviera lubricante a la mano—. Te necesito. Te necesito dentro de mí.

La boca de Yunho bajó a su pecho, mordisqueando y chupando los pezones rosados. Jaejoong lo agarró del pelo y le levantó la cabeza para unir sus bocas, necesitando sus besos, robándole el aliento. La mano de Yunho patinó por encima de la mesita de noche, tumbando un montón de objetos en la cama, pero arreglándoselas para agarrar el tubo requerido antes de arrojar lo demás al suelo. Teniendo éxito al poner un poco de lubricante en sus dedos y aún más en la cama y el costado de Jae, se apartó tratando de maniobrar su mano entre los muslos de este. Jae gimió por la pérdida de contacto, lanzando una pierna por encima de la cadera de Yunho y balanceándose hacia adelante para frotar sus penes juntos. Con un gruñido y desde un ángulo diferente, Yunho rodeó con su brazo el delgado cuerpo de Jae, sus dedos se deslizaron por la grieta de su trasero. —Oh, cariño —suspiró mientras su dedo se adentraba profundamente en el calor del cuerpo de Jaejoong—. No puedo esperar a estar dentro de ti.

—Sí... sí. ¡Ahora! —El cuerpo de Jae se arqueó contra el suyo, debatiéndose entre la presión sobre su pene y la penetración de los dedos de Yunho.

—Todavía no... tranquilo... —calmó Yunho, añadiendo otro dedo—. No quiero hacerte daño.

—No me importa si duele. —Jaejoong se arqueó, volteando a Yunho sobre su espalda y montándose sobre sus caderas. Luego de pasar una mano por el rastro resbaladizo de su costado, desplazó los dedos por el largo eje del pene de Yunho y apretó la cabeza roma en contra de la entrada de su cuerpo. No quería ir despacio. No quería darle la oportunidad de arrepentirse.

—¡Jae! —Yunho se quedó sin aliento, alzando las rodillas y hundiendo los dedos profundamente en el músculo del trasero de Jaejoong. El apretado anillo de músculos cedió y Yunho gimió, presionándose hacia arriba mientras Jaejoong se bajaba en la rígida longitud hasta que sus cuerpos estuvieron completamente conectados.

Echando la cabeza hacia atrás, Jaejoong flexionó los músculos de sus muslos, subiendo y bajando, adentrando a Yunho más en su cuerpo. Sus uñas se clavaron profundamente en los músculos del hombro de Yunho, gritando mientras su clímax lo traspasaba. Yunho lo agarró de las caderas, levantándolo una cuantas veces y empujándose hacia arriba en el apretado canal antes de sucumbir en su propio orgasmo. —Maldición... oh, diablos... Jae...

Cuidando de mantenerlos unidos, los volteó para que Jaejoong estuviera sobre su espalda. Con pereza, se movió con cortos y superficiales empujes, enardeciéndose cuando Jae se estremecía con cada una de las múltiples e intensas sacudidas, y cada espasmo hizo eco en su propio cuerpo. Finalmente exhausto, se dejó caer en los brazos de Jaejoong.

El pesado silencio que llenaba la habitación se rompía únicamente por la respiración agitada de ambos. —No debimos haber hecho esto —susurró Yunho, rodando fuera de los brazos de Jae.

Aturdido por las inesperadas palabras, Jaejoong lo soltó. Tomando una respiración profunda y reuniendo valentía, se viró sobre su costado, apoyando la cabeza en su mano. La otra descansaba sobre el pecho de Yunho, no dispuesto a renunciar por completo al contacto. —¿Por qué?

—Tú y Yoochun-ah…

Jaejoong quería gritar ‘Yoochun estaría encantado si yo fuera feliz de nuevo’, pero tenía un mal presentimiento sobre lo que Yunho estaba a punto de decir. Así que en voz alta dijo: —¿Qué pasa con Yoochun?

Jaejoong lo vio como quitar a su persona de él, causando que un frío se instalara en su pecho.

—¿Cuántos amantes necesitas? —preguntó Yunho, cada palabra sonando mordaz.

—No puedo creerlo... —Jaejoong paso saliva para evitar que sus lágrimas cayeran. «¿Cómo puede pensar Yunho que me acostaría con él si Yoochun y yo éramos amantes? ¿Cómo pudo hacer el amor conmigo pensando que estaba con Yoochun?». Su corazón se sentía como si lo hubieran desollado sólo para ser atravesado por una daga, robándole el aliento por el dolor. Su cuerpo ya se estaba alejando de la calidez que momentos antes había estado buscando. Bajando de la cama, empezó a buscar su ropa. Poniéndose sus pantalones, se volvió a mirar a Yunho envuelto en las sábanas arrugadas por el sexo—. Solía pensar que me conocías mejor que nadie. Ahora no estoy seguro de que me conozcas en absoluto.

—Han pasado años desde que... —protestó Yunho.

Jaejoong sacudió la cabeza con tristeza. —La gente no cambia así. —Se echó la camisa sobre el hombro, recogió sus zapatos y salió corriendo de la habitación, decidido a no dejar que Yunho lo viera llorar.

*****

Yoochun atrajo a Junsu cerca de él, besándolo profundamente, degustando el sabor y el contacto de sus labios. Atrapando su labio inferior con los dientes, tiró de este suavemente. Junsu gimió y se arqueó, frotando su erección contra la suave tela del pantalón que se extendía alrededor del muslo de Yoochun. —Dios, te extrañé.

Yoochun se rió entre dientes, un gutural sonido profundo y petulante que hizo a Junsu estremecerse. —Extrañaste mi pene.

El diablillo en Junsu, brillaba en sus ojos mientras sonreía. —Y tu boca... y tus manos... y tu…

Yoochun se colocó entre las piernas de Junsu, jalándole los brazos sobre la cabeza y acariciándole el cuello con la nariz. —Ya entendí —dijo riendo.

La puerta de la habitación contigua se estrelló, y Yoochun hizo una pausa, suspendido encima de Junsu, y ambos escucharon. El siguiente sonido fue un sollozo ahogado, y Yoochun se puso tenso, sus ojos fueron directo a la puerta cerrada y luego a la cara de Junsu, húmeda y enrojecida por su actividad sexual.

Junsu le dio una sonrisa tranquilizadora y lo empujó hacia la puerta. —Ve. Tú aún tienes los pantalones puestos. Encontraré los míos y saldré en un minuto.

Yoochun le dio un rápido beso en los labios y se deslizó fuera de la cama. Abriendo la puerta, llamó a Jae. La única respuesta fue una inhalación irregular por parte del bulto que yacía al centro de la cama. Yoochun se sentó en el borde de la misma, frotándole la espalda en reconfortantes círculos. —¿Jae...? ¿Qué pasó, Joongie?

Jaejoong levantó la cara de la almohada, envolviéndole los brazos alrededor de la cintura y enterrándole el rostro en el regazo. —Yo... él... tan estúpido... —Hipó cada palabra con un sollozo.

Los dedos de Yoochun recorrieron la serie de chupetones en el cuello de Jaejoong y frunció el ceño. Junsu apareció, tendiéndose junto a Jaejoong al otro lado de la cama, envolviéndole el pecho con sus brazos. —Aquí estamos contigo, Joongie.

Poco a poco el llanto violento disminuyó, y Jaejoong dejó de temblar. Sintiéndose seguro entre el cuerpo de Yoochun y Junsu, dejó que las palabras salieran. Yoochun se tensó cuando Jae llegó al final de la historia, y la mano de Junsu se movió del brazo de Jaejoong al de Yoochun, desplazándose de arriba abajo en un suave ritmo. Luego, por las palabras y la energía gastada, Jaejoong cayó en un profundo sueño.

Yoochun se alejó, teniendo cuidado de no despertarlo. —¿A dónde vas? —preguntó Junsu.

—Voy a matarlo —respondió sin dudarlo—. O por lo menos le daré le una paliza hasta sacarle una pulpa sanguinolenta. ¿Cómo pudo…?

Junsu se levantó, interponiéndose entre Yoochun y la puerta, deteniéndolo con una mano en el centro de su pecho. —Déjame a mí hablar con él.

—¿Por qué? Soy el que…

—Exactamente. Estás demasiado involucrado en esto para que algo bueno salga. —Yoochun comenzó a protestar, pero Junsu lo calló con una mirada—. Chunnie... ¿es más importante que Jae sea feliz o que tú estés bien?

Yoochun dio un paso atrás, pensando. Quería desesperadamente hacer que algo de sentido entrara en Yunho. Iba más allá de su comprensión el cómo Yunho podía tener a alguien tan valioso como Jaejoong y desperdiciarlo. —Quiero que Jae sea feliz —cedió.

—Los dos lo queremos. —Junsu se acercó y le acarició la mejilla—. Yunho y Jaejoong solían ser las dos personas más felices que he visto en mi vida. Puede que no sea posible conseguir que vuelvan a estar juntos, pero incluso si hay una pequeña posibilidad, ¿no crees que valga la pena? Es evidente que la química sigue ahí, pero hay muchísimos malentendidos y cosas no dichas. Si le quiebras la mandíbula a Yunho, nunca podrán ser dichas —bromeó con una sonrisa irónica, acariciándole el pecho desnudo. E inclinándose hacia adelante, le dio un beso sobre el corazón.

Yoochun sujetó la cabeza de Junsu entre sus manos y la alzó para darle un beso. Luego, aún sosteniendo su rostro, buscó sus ojos. —Ve a hablar con él, pero en algún momento va a tener que hablar conmigo y pedirle disculpas a Jae. No podemos hacer shows con este nivel de emociones entre nosotros.

—Lo sé. No voy a ser dócil con él. Tú sabes que Jaejoong también es importante para mí.

*****

Junsu caminaba hacia la casa de huéspedes a través de los jardines iluminados por la luna, tratando de decidir cómo iniciar la conversación con Yunho. Sospechaba que él estaba tan lastimado como Jae, pero como de costumbre, se negaba a demostrarlo. La emoción era debilidad. ¿Cuántas veces se les había enseñado esa lección mientras crecían? Al acercarse a la pequeña edificación, Junsu no se sorprendió de encontrar todas las luces apagadas, pero no dejó que la alusión de que estaba dormido lo derrotara. Tocó la puerta, otorgándole a Yunho dos minutos antes de entrar sin permiso.

Yunho abrió la puerta casi de inmediato, con el rostro estoico. Cuando vio a Junsu, su expresión se relajó a una un poco confundida. Dando un paso atrás, le hizo señas para que entrara. Agarró un raído pantalón deportivo de la parte posterior de una silla y se lo puso sobre sus bóxers. Junsu eligió el sofá de dos plazas para sentarse, y Yunho curvó su largo cuerpo en una silla, jalando sus pies delante de él, con los brazos alrededor de las rodillas. —No eres a quien esperaba.

—Puedo volver y enviar a Yoochun si prefieres —ofreció Junsu.

—No, sólo estoy sorprendido.

—Créeme. Él quería venir.

Yunho asintió, reconociendo tanto las palabras como la implicación.

Junsu respiró hondo y comenzó. —Tenemos que resolver esto, o no vamos a ser capaces de trabajar juntos. ¿Lo sabes, verdad?

—Sí. —Yunho se retorció en la silla, metiendo sus pies debajo de él.

Junsu siempre había sentido que la SM tuvo éxito al dividirlos debido a que obedecieron a la prohibición de comunicación entre ellos. No iba a dejar que eso sucediera dos veces. —¿Quieres contarme tu versión de lo que pasó?

Yunho lució sorprendido de nuevo, como si hubiera estado esperando un sermón, no una pregunta.

—No soy ingenuo. Sé que hay dos lados en cada historia. Cuéntame.

—¿Por lo de ahora o lo de ese entonces? —cuestionó Yunho.

Junsu no necesitaba una aclaración para saber que ‘ese entonces’ era la ruptura de hacía cinco años. —O... ambas cosas. Va junto con pegado, ¿no?

Yunho asintió. Atrayendo sus rodillas otra vez, apoyó la barbilla en ellas. —En aquel entonces, Jae y yo de cierto modo pretendimos que el mundo no existía. Sabíamos que la SM no estaba contenta con nuestra relación o nuestra conducta, pero caminábamos lo suficientemente cerca de la línea del fanservice que nos salíamos con la nuestra. Ocasionalmente nos mandaban llamar para sermonearnos y darnos una reprimenda.

Junsu conocía esta parte. No habían existido secretos en aquel entonces, pero no quería interrumpir la historia de Yunho. Le había pedido que hablara, así que no lo iba a detener.

—Luego de un tiempo, comenzaron a ser más duros conmigo. Me citaban sin Jaejoong para decirme que si quería mantener mi rol como líder o incluso mi lugar en TVXQ, tenía que comportarme correctamente.

—Nunca nos lo dijiste. —Jaejoong siempre había regresado de las reuniones riéndose de sus reglas tontas, pero Junsu jamás supo que los habían amenazado con retirar a Yunho del grupo.

Yunho se encogió de hombros. —Yo era el líder. Era mi trabajo preocuparme por cosas como esas.

—Pero Yunho, tenías que saber que Jaejoong vio el cambio en tu comportamiento como una indicación de que tus sentimientos hacia él habían cambiado.

El silencio se prolongó mientras Yunho observaba sus manos. Finalmente, en voz tan baja que Junsu apenas pudo oírlo, dijo: —Pensé que eran los sentimientos de Jae los que habían cambiado.

Junsu se mordió los labios. Quería gritar, ‘¿Cómo puedes decir eso? ¡Él todavía te ama!’, pero era obvio por la expresión en el rostro de Yunho que él creía lo que acababa de decir.

—Sabía que lo estaba perdiendo por Yoochun, pero era demasiado orgulloso para pedirle que regresara conmigo. Quería que él me quisiera más que cualquier otra cosa, sin que yo tuviera que luchar por él. Me decía a mí mismo que si él podía enamorarse de alguien más, lo que teníamos no era tan especial.

—Pero Jae y Yoochun nunca fueron amantes —interrumpió Junsu suavemente.

La boca de Yunho se torció con una sonrisa irónica. —Acabo de darme cuenta de ello.

El estómago de Junsu se retorció. —¿De verdad creías que estaban juntos?

Yunho asintió. —Durante todo este tiempo, desde antes de la gira del Soulmate. —Suspiró, pasándose los dedos por el pelo—. Pensé que era por eso que ustedes no estaban de acuerdo con ninguno de los términos del contrato que ofrecieron en la mediación. Que no necesitaban o ya no querían estar conmigo ni con Changmin. Después empecé a pensar que tal vez todo lo del contrato fue sólo una tapadera para que Jaejoong se librara de mí. Él se había emancipado y tenía a Yoochun. ¿Para qué me iba a necesitarme? ¿Cómo podríamos trabajar juntos si ya no éramos amantes? Y peor aún, ¿cómo iba a trabajar con él y Yoochun, sabiendo que eran amantes?

—Pero ¿cuántas veces hablaste de eso con él? ¿Cuántas veces dijimos que estar juntos era lo más importante? ¿Cuántos cientos de mensajes telefónicos te dejó Jae y nunca respondiste? —Junsu estaba tratando de mantener la calma, pero la idea de Yoochun de hacerlo entrar en razón, estaba empezando en verdad a tener cierto atractivo.

—Se consiguieron un departamento.

—La SM nos echó de la casa, y yo también vivía allí.

—Pero tú de inmediato empezaste a dar presentaciones por todo el mundo. Ellos compartían una habitación, ¡incluso ahora lo hacen! se toman de la mano. Se tocan, besan. Se ríen como amantes. ¿Qué se supone que piense?

—Que Jaejoong te amaba y se sentía miserable sin ti, y Yoochun estaba haciendo todo lo posible para evitar que se desmoronara.

—No parecía ser de esa manera. —Yunho hundió la cabeza entre sus brazos—. Fue más fácil dejar que la SM nos mantuviera separados hasta que todos los culparon por nuestro alejamiento. No quería escuchar a Jaejoong decirme que éramos historia.

—Entonces si realmente creías que habían estado juntos durante todo este tiempo, ¿qué demonios estabas pensando esta noche?

—No estaba pensando. Jae estaba en mi habitación... en mis brazos, y todo estaba bien otra vez. No fue sino hasta después... sabía que él se había dejado llevar al igual que yo, y tuve miedo de que me empujara y regresara corriendo hacia Yoochun.

—Así que lo rechazaste tú primero. —Junsu frunció el ceño—. Eso es realmente una idiotez.

—Lo sé. Juro que fue hasta que él reaccionó como lo hizo cuando lo acusé de engañar a Yoochun, que realmente pensé... —Yunho se pasó una mano por la cara y resopló una triste carcajada—. Siento que mis ojos están abiertos por primera vez en muchos años, y ahora lo he lastimado tanto, nunca me perdonará.

Junsu se levantó y se sentó en el brazo de la silla de Yunho, poniéndole un brazo alrededor de los hombros y apretándolo. —No estoy tan seguro de eso. Jae te ama más que a ninguno de nosotros. Está herido, pero ha estado sufriendo desde hace cinco años, y nunca ha dejado de amarte.

La esperanza brilló en los ojos de Yunho. —¿En serio?

—En serio. Tienes mucho que compensarle y mucho por contar, pero no conozco a nadie con un corazón tan grande o tan compasivo como el de él. Yoochun-ah es una historia diferente. Es como una mamá oso con Jaejoong, y está muy enojado contigo.


Yunho arrugó la cara.

9 comentarios:

  1. Waaaaa; - ;

    Q se arreglen esos dos, ya Junsu le ha aclarado cosas
    El soulmate es amor fraternal *-*

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  2. Menos mal fue Junsu el que fue a hablar con Yunho...

    Eapero que las cosas entre el YunJae mejore

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  3. O.O YunHo tonto!!!
    al fin después de años vuelven a estár en los brazos del otro y este vino a meter la patota ㄱㄱ
    menos mal ahora sabe que Jaejoong y YooChun no son ni serán nada más que hermanos u.u

    aish YunHo tonto!!!!
    ojalá pueda arreglar pronto todo con Jaejoong..

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  4. no cabe duda que los celos de yunho por jae lo siegan por completo y no lo dejan razonar y por eso a lastimado de nuevo a jae muy tonto de su parte ahora le debe una disculpa y una reconciliación como dios manda y se tiene que esforzar para que lo perdone por lo bruto que puede llagar hacer

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  5. waaaaa cosas no dichas, cosas sobre entendidas, verdades ocultas no sé pero es tan parecido a la historia que se corre por el fandom :( aunque no necesariamente haya una relación a ese nivel... pero respecto al fic que tonto el yunnie al dudar del amor de JJ y como siempre susu siendo el mediador awww como lo amo :3 muchas gracias por la tradu :)

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  6. yunho debes arreglarlo todo tu puedes fighting!!!

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  7. oh por kami-sama!! que encuentro mas hot...
    pero aaaish que babo es Yunho <. < estropeo el momento. ..espero que ahora Junsu ha hablado con él pueda arreglar las cosas.

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  8. Oh Yunho si seras babo...el primero de Alejo de Jae. .....ohh hubiera querido que Chunnie lo hiciera reaccionar de otra manera por lastimarlo pero bueno Junsu parece ser que es mejor en ello. .....ahora que hará Yunho. ...espero yo una mega disculpa.....
    Ufff esa escena lemosa me gusto >\\\< creo que la lujuria estaba muy bien plasmada.....

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  9. Hay Yunho esa cabeza tan llena de pensamientos equivocados que tienes, ahora corre con Jae para ser felices. Yoochun que tierno, en verdad una mamá oso con Jae.

    Gracias!!!

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